"Los monstruos también se enamoran."
domingo, 23 de agosto de 2015
Las historias que no se viven...
Las historias que no se viven, que no se consuman, que quedan en suspenso son las más importantes. Pero entonces es cierto, ¿sólo los amores imposibles no acaban nunca?
Dentro de 20 años...
"Dentro de 20 años te sentirás más defraudado por las cosas que no llegaste a hacer que por las que realmente hiciste. Así que arriésgate, navega lejos de los puertos seguros, explora, descubre..."
(Mark Twain)
sábado, 22 de agosto de 2015
La espera
Esperar siempre nos causa frustración, enfado, desesperación pero a veces es necesario porque lo que se obliga a tener simplemente acaba por pasarnos factura.
Siempre he pensado que lo que no sucede es porque no está destinado a ser y por mucho que hagas o intentes no lo conseguirás.
Aprende a que a veces esperar es necesario para que un nuevo comienzo venga, para que las cosas cambien. No te aferres a lo que no puede ser, ni obligues a quedarse a nadie a tu lado.
Y es verdad ese dicho de "el que espera, desespera" como también es verdad el otro refrán de "al que espera, su bien le llega."
Siempre he pensado que lo que no sucede es porque no está destinado a ser y por mucho que hagas o intentes no lo conseguirás.
Aprende a que a veces esperar es necesario para que un nuevo comienzo venga, para que las cosas cambien. No te aferres a lo que no puede ser, ni obligues a quedarse a nadie a tu lado.
Y es verdad ese dicho de "el que espera, desespera" como también es verdad el otro refrán de "al que espera, su bien le llega."
miércoles, 19 de agosto de 2015
Una pista de tenis diferente
¿Qué pasa cuando te enamoras de la tercera mejor tenista del mundo y esta te corresponde? ¿Será todo como pensaba o no será un camino de rosas? Esas mismas preguntas se las hará Jennifer quien descubrirá la doble cara de estar con alguien famoso.
El partido duró poco más de una hora y después me fui a vestuarios para cambiarme y salir por la noche con Jennifer aunque la verdad que no tenía mucho tiempo para pasar con ella.
No pude darle todo de mí debido a que prioricé mi carrera de tenis antes que la relación que tenía con ella y ahora ha llegado la hora de que me retire y de que por fin pueda tener una vida sentimental estable.
Siempre hice lo que quería que era ser jugadora de tenis y lo conseguí, fui la segunda mejor jugadora del mundo hasta quedarme en el tercer puesto. He ganado y perdido títulos, fama, reputación, dinero pero eso no es nada cuando te falta lo más importante que es el amor.
* * *
Capítulo 1: Voluntaria
Narrado por Jennifer
Hoy iba a
participar de voluntaria en un partido de tenis. Me había tocado el partido de
Halep contra Jankovic.
Me preparé
las cosas y me metí al coche donde se encontraban el resto de voluntarios que
estaríamos durante todo el campeonato de Toronto.
Bajamos del
coche y entramos a la pista de tenis, cuando aparecieron las tenistas.
Primero me
tocaría atender a Halep así que me acerqué a su silla para abrir el paraguas
pero se me cayó al suelo haciendo que rebotara en la silla donde ella estaba
sentada.
Lo siento.
Mirándome y
sonriéndome a la vez, no pasa nada, toma.
Me dio el
paraguas y noté como mis manos temblaban, menos mal que ésta vez sí atiné a
abrir el paraguas.
El partido
dio comienzo y achaqué los nervios a mi primera vez como voluntaria en un
campeonato de tenis pero cierto era que no me podía sacar esa sonrisa de Halep
de mi cabeza.
El partido
duró una hora y cuarenta y cinco minutos dando el triunfo a Halep.
De repente
noté cómo alguien se ponía detrás de mí e inmediatamente me di la vuelta.
Hola.
Ah, hola
Halep, ¿necesita algo? Pregunté con cierto nerviosismo en mi voz.
No, no, qué
va. No me llames de usted, sólo venía a darte esto, se te debió caer cuando
fuiste a recoger el paraguas del suelo.
Me tendió
el collar dónde ponía mi nombre.
Por lo que
veo te llamas Jennifer.
Sí.
Un nombre
bonito y dime ¿vas a estar de voluntaria todo el campeonato?
Pues en
principio sí a no ser que me lesione o algo.
Comenzamos
a reír.
Bueno
esperemos que eso no suceda me encantaría verte en más partidos.
Me sonrió y
yo noté cómo me sonrojaba.
Oh, pues
muchas gracias y yo espero estar en la final viéndotela ganar.
Eso sí
estaría bien, en fin Jennifer, un placer conocerte. Me tendió la mano y nos
quedamos mirándonos.
Me tengo
que ir.
Adiós Halep
y gracias por lo del colgante.
No las des,
gracias a ti.
Se dio la
vuelta y se metió a vestuarios donde la esperaba su mánager y su entrenador, yo
lo único que podía hacer era sonreír mientras recogía lo que quedaba en la
pista. Sin duda aquel día fue uno de los mejores.
Capítulo 2: Coincidencia
Narrado por Halep
Hoy había
sido un día de lo más extraño, nunca hablo con los voluntarios, sólo cuando
necesito agua o bebidas energéticas pero aquella chica, Jennifer de alguna
manera me había cautivado, tiene ese algo, esa inocencia, esa picardía que hace
que quiera quedarme más tiempo hablando con ella.
Halep, hora
de ir a la fiesta de las tenistas.
Sí ya voy.
Salí de mi
camerino rumbo al Refresh Grace, un local dónde las tenistas que pasan de ronda
están invitadas ya que al día siguiente es nuestro día libre.
Me acerqué
a la barra para pedir una copa y cuando giré la cabeza vi a Jennifer e
instintivamente me acerqué a ella.
¡Jennifer!
¿Halep?
Sí, menuda
coincidencia.
Sonriéndome
de esa manera que hacía que me quedara mirándola sin poder desviar la mirada a
otro lado.
¿Qué haces
aquí?
Bueno,
algunos voluntarios nos enviaron aquí por haber hecho un trabajo bastante
bueno.
Pues a mí
me encanta que estés aquí, ven, te invito a algo.
Mmmmm, no
bebo.
Está bien,
entonces déjame invitarte a una trina, coca cola o lo que quieras.
De acuerdo.
Después de
recoger su bebida nos sentamos en un sillón más apartado de la pista de baile
para poder hablar más tranquilamente.
Y bien
Jennifer, ¿cuántos años tienes?
21.
Eso está
bien, yo tengo 23.
¿Eres de
aquí, de Canadá?
No, soy de
España pero decidí venir aquí por lo del tenis ya que es un deporte que me
gusta bastante aunque nunca lo he practicado.
Anda, pues
si quieres puedes venir mañana al hotel donde me hospedo y te enseño algo de
tenis. ¿Qué me dices?
Me
encantaría.
Toma, esta
es la dirección, si te pregunta Rock dile que te he invitado yo y te dejará
pasar.
Ok.
Me acerqué
un poco más a Jennifer hasta poder notar su respiración pero mi móvil empezó a
sonar.
Eh, mmmm,
un momento.
Contesté al
teléfono, maldiciendo en mi cabeza porque me habían estropeado el momento.
Ya, era de
un anuncio de relojes, por si quería patrocinar dos de sus nuevas marcas.
Halep, me
tengo que ir, se hace tarde.
Oh, espera
que te acompaño.
No hace
falta el hotel está a solo unos metros de distancia.
Da igual yo
también he de marcharme, así estaré fresca para tu pequeña lección de tenis.
Está bien,
en marcha.
Me acerqué
a Rock y le dije que me tenía que marchar, después salimos a la calle y
empezamos a hablar, era una chica bastante interesante, me encantaba estar con
ella. Algo estaba ocurriendo dentro de mí pero no lo di importancia.
Pues ya
hemos llegado.
Qué corto
se me ha hecho el trayecto.
Riéndose,
te dije que estaba a pocos metros de distancia del local.
Bien, pues
mañana nos vemos. Le di un pequeño beso en la mejilla.
Intuía que
se había sonrojado porque agachó la cabeza y la luz de la farola iluminaba su
rostro haciendo que un pequeño rubor se mostrara en sus mejillas.
Gracias por
todo Halep.
Ya te he
dicho que no me las des, te veo mañana.
Entró en el
hotel y me quedé mirando cómo se metía en el ascensor, después puse rumbo hacia
el mío y la sólo idea de saber que mañana la volvería a ver me sacaba una
sonrisa.
Capítulo 3: Nuevos sentimientos
Narrado por Jennifer
Ayer fue
una noche de lo más increíble, coincidí en un local con Simona Halep, estuvimos
hablando y hoy me daría una pequeña lección de tenis.
Me acerqué
al armario y me puse una camisa de tirantes, y unos pantalones deportivos de
piratas, después salí y me metí en el taxi que había llamado hacía quince
minutos.
Cuando
llegué vi a su mánager en la puerta y le dije que me había invitado Halep a lo
que accedió dejándome pasar.
Halep, ya
he llegado.
Hola
Jennifer, mirándome de arriba abajo. Estás bastante bien.
Bueno esto
era lo más deportivo que tenía.
Pues es
suficiente, vamos a la pista de tenis.
Nos
dirigimos a la pista y empezamos la lección.
Está bien,
lo primero es agarrar con fuerza la raqueta, así, ¿lo ves?
Sí.
Después
botas la pelota unas cuantas veces y la lanzas hacia arriba.
Como sabrás
tiene que entrar el saque en uno de esos dos cuadrados si no es fuera.
Bien prueba
tú.
Lo intenté
tres veces y no conseguí dar a la bola, Halep se reía así que optó por ponerse
detrás de mí.
Mira.
Noté como
su cuerpo me cubría, sus manos agarraban las mías y a la vez la raqueta. Estaba
nerviosa quería que en esos momentos se parara el tiempo.
Después lanzamos
la bola al aire y conseguí darla.
¡La di! Le
dije mientras la abrazaba.
Sí, lo has
hecho.
Después de
esto me separé de ella y nos quedamos a escasos centímetros y no me lo pensé y
la besé.
Lo… lo
siento… no era mi intención.
No te
disculpes, eso ha estado muy bien.
Noté que me
ruborizaba y ella me volvió a besar.
Cuando
terminamos la pequeña lección de tenis nos sentamos en unos bancos que había en
los lados.
Sabes
Jennifer, nunca me había pasado esto y menos con una mujer.
He de decir
que a mí tampoco.
Tal vez
estábamos destinadas o algo de eso y lo que más me gusta es que me siento
genial cuando estoy contigo.
Y dime
Halep, ¿qué vamos a hacer?
¿Hacer de
qué?
Pues seguro
que los paparazzi estarán publicando cosas sobre ti.
Eso me da
igual, hace tiempo que dejé de darle importancia a lo que decían. Lo que me
preocupa es qué haremos cuando termine el campeonato.
Entiendo.
Oye, no
quiero dejarte, creo que he encontrado ese complemento que me faltaba desde que
se te cayó el paraguas y cruzamos las miradas, (reí) pero tú tendrás tu vida y
no quiero estropeártela.
¿Por qué
ibas a hacer eso?
Porque los
paparazzi no pararían de acosarte y esas cosas.
Me da igual,
quiero estar contigo Halep. Me cogió la mano y yo sonreí.
Yo también
quiero estar contigo, la besé. Después nos levantamos y nos fuimos de la pista
de tenis.
Dejé a
Jennifer en su hotel y yo me fui al entrenamiento que tenía para el día
siguiente, fui caminando por la calle mientras iba asimilando todo lo que había
ocurrido en el día de hoy cuando vi una portada de una revista en la que salía
yo ayer por la noche cuando acompañé a Jennifer a su hotel dándola un beso en
la mejilla mientras me despedía de ella y abajo ponía un gran tutorial. “¿Halep
de nuevo enamorada… pero de una mujer?” Otra de las revistas salía yo en
portada y en un recuadro pequeño en la esquina superior la misma foto de ayer
por la noche con el tutorial “La número 3 del mundo con un nuevo amor pero esta
vez mujer.”
Volví a
caminar rumbo del entrenamiento mientras pensaba en todo. Debía dar un paso
hacia delante y decir ante los paparazzi que sí, que había encontrado el amor y
que estaba feliz, más de lo que nunca lo había estado pero eso sería al
finalizar el torneo. Sabía que Jennifer se enteraría de que ya habíamos salido
en las portadas así que la llamé.
¿Jennifer?
Halep,
hola.
Hola, bueno
te llamaba porque ayer unos paparazzi nos tuvieron que hacer unas fotos y hoy
en algunas revistas hemos salido.
Ya veo.
¿Estás
bien?
Sí, claro
que sí y ¿qué vamos a hacer?
He pensado
que cuando termine el torneo diré que todos esos rumores son ciertos y que tú
eres quien me hace feliz.
¿De veras?
Claro, ya
te he dicho que no te iba a negar, bueno te tengo que dejar porque tengo
entrenamiento para el partido de mañana.
Está bien,
te quiero.
Yo también.
Colgué y me
dirigía hacia mi entrenador, estaba segura de esto y por nada del mundo lo iba
a tirar todo por la borda. Es mi felicidad y la de Jennifer las que están en
juego y no pienso destruirlas por los estúpidos paparazzis.
Capítulo 4: Decisiones
Narrado por Halep
Había
llegado a la final de Toronto y no me encontraba muy bien, me sentía mareada,
con náuseas y para colmo mi muslo izquierdo me dolía. Este era el
último set pero no podía continuar más.
Me retiro,
no puedo.
¿De verdad?
Lo siento,
el mareo y las náuseas me están matando.
Está bien.
Perdía la
final pero pensaba más en el torneo siguiente que era dentro de poco menos de
una semana.
Salí de la
pista de tenis y allí me esperaba Jennifer.
Hey,
dándome un beso. ¿Qué tal te encuentras?
Muy
mareada.
Bien si
quieres puedo pasar la noche contigo.
¿De veras?
Claro,
vamos.
Iba cogida
de la mano de Jennifer, sólo quería llegar al hotel y tumbarme en la cama,
necesitaba dormir.
Cuando
llegamos, me desvestí y me di una ducha.
Gracias por
estar conmigo.
No me las
des, eres mi novia y me preocupo por ti.
Me metí en
la cama al igual hizo Jennifer, noté como me rodeó con sus manos mi cintura y
caí en un profundo sueño, estaba demasiado mareada, cansada y dolorida.
A la mañana
siguiente me levanté mucho mejor, Jennifer seguía durmiendo y no la quería
despertar, se veía bastante hermosa así que me dirigí a la cocina para
desayunar algo.
Noté como
me daban un beso en el cuello lo que hizo que se me escapara un pequeño gemido.
Buenos
días.
Buenos
días, ¿cómo te encuentras hoy?
Mucho mejor,
necesitaba descansar.
Halep, hoy
tengo que regresar a España.
¿Qué?
¿Cómo? ¿Por qué no me lo dijiste?
Porque ayer
estabas muy mal, necesitabas descansar y no era plan para que te lo dijera.
Oh, ¿y qué
piensas hacer?
¿A qué te
refieres?
A que ¿qué
pasa con lo nuestro?
Voy a estar
una semana y después volveré, estaré para el siguiente torneo en Cincinnati.
Está bien.
No estés
mal, regresaré lo antes posible.
Después de
decirme Jennifer que tenía que volver a España me decepcionó bastante pero
tenía que regresar a su país así que tenía que aceptarlo.
Llegamos al
aeropuerto y me despedí de Jennifer.
Bueno, te
echaré de menos. La besé.
Yo también.
Llámame
cuando llegues.
Lo haré.
Te quiero.
Yo también.
Se metió en
el avión y sólo pude ver como se perdía entre las nubes.
Capítulo 5: Tiempo
Narrado por Jennifer
Había
pasado una semana desde que regresé a España y estaba deseando volver a ver a
Halep, hoy tocaba vuelo y dentro de unas cuantas horas la vería. Me sentía como
un niño con zapatos nuevos.
Llegué al
aeropuerto y marqué su número, salía el buzón de voz. Probé de nuevo dos veces
más pero lo mismo, seguro estaría haciendo algo.
El avión
iba a despegar y antes de entrar le envié un mensaje.
“Hola amor, te he llamado pero no lo
cogías supongo que estarás haciendo algo, bueno sólo era para decirte que voy a
subir al avión y que te echo mucho de menos, te quiero.”
Lo envié y
me metí en el avión.
Narrado por Halep
Había visto
las llamadas perdidas de Jennifer y había leído el mensaje, no me apetecía
contestar en esta semana han pasado demasiadas cosas de las que me arrepiento,
no sé cómo le pude ser infiel, creo que su ausencia me nubló la cabeza y encima
no tengo ni idea porqué lo hice, lo que está claro es que debía decírselo, no
sería justo el no hacerlo.
Después de
unas cuantas horas me llegó el mensaje de que estaban a punto de aterrizar así
que fui hacia el aeropuerto para recogerla.
¡Amor!
Hola, la
abracé, ¿qué tal estás?
Bien por
una parte pero por otra te echaba de menos.
Ah… mmm…
Jennifer tengo que contarte algo pero mejor vamos al hotel.
Vale.
En el
camino me iba contando lo que hizo en esta semana pero mi cabeza estaba en otro
lado. Llegamos al hotel y Jennifer dejó sus cosas en el suelo.
Dime, ¿qué
querías decirme?
Lo primero
de todo, no ha sido tu culpa sino mía.
Simona, me
estás asustando.
Te he sido
infiel.
¿Cómo?
Sí pero no
hicimos nada, sólo nos besamos y cuando la cosa subió de temperatura paré, no
podía.
Ah, eso me
deja más tranquila.
Lo siento,
no quería, te echaba de menos y no sé…
¡Basta! No
quiero escuchar más.
Por favor
no te vayas.
Déjame,
tengo que ir al hotel donde me hospedaré.
Quédate.
Me
quedo porque he firmado un contrato en el cual estoy hasta que se termine el
torneo.
La cogí de
la mano.
Suéltame.
Jennifer…
Halep, creo
que debemos darnos un tiempo, tal vez te forcé a quererme o algo pero me has hecho
mucho daño, ahora sólo sé que tus palabras eran vacías, jamás sentiste nada por
mí.
No… no…
Jennifer… te…
No digas
esas palabras, no las sientes. Adiós.
Se fue y yo
me quedé mirando a la puerta, mañana tendría el primer partido pero mi cabeza
no estaba en él, sólo pensaba lo estúpida que había sido y que había hecho daño a
quien quería.
Capítulo 6: Necesidad
Narrado por Jennifer
No me puedo
creer lo que está pasando, hace una semana Halep y yo estábamos tan bien y
ahora ella me ha sido infiel. No sé cómo me siento, es un batiburrillo de
sensaciones, pienso si he hecho yo algo mal o simplemente ocurrió porque tenía
que hacerlo.
Lo cierto
es que ahora mismo tendré que dejar estos sentimientos de lado ya que soy
voluntaria y tengo que ser profesional aunque me cueste.
Entré a la
pista de tenis y estaba Halep contra Kerber, me tocaba estar con Kerber primero
así que cuando me crucé con Simona simplemente miré al frente a pesar de sentir
su mirada cómo me quemaba.
El partido
duró casi dos horas y cuando terminó Halep se acercó a mí.
Jennifer…
Enhorabuena
por la victoria.
Por favor…
no significó nada, de veras.
Ah y
esperas que con eso me ponga a dar saltos de alegría.
No, no
espero eso. Sólo quiero decirte que tú eres mi necesidad, eres el todo, me he
equivocado y asumo mi error.
Hay errores
que por mucho tiempo que pase, que por muchos perdones que se pidan simplemente
no se pueden curar y este es uno de ellos.
No… te
quiero Jennifer… jamás había sentido esto por nadie y sé que no me crees pero
sé que estoy en lo cierto.
Bien Halep,
te dije antes que nos diéramos un tiempo y eso es lo que quiero en este
momento, necesito aclarar mi mente.
Está bien.
Ahora debo
irme.
Claro pero ¿podremos
quedar algún día?
No lo sé.
Me marché y
empecé a llorar, me estaba conteniendo pero ya no podía más, necesitaba
desahogarme. La quiero demasiado pero ahora mismo mi corazón está roto y
necesita un descanso, tal vez algún día pueda perdonarla pero de momento eso no
sucederá.
Capítulo 7: Dos años después
Narrado por Halep
Habían
pasado ya dos años desde que Jennifer y yo nos dimos un tiempo, jamás lo había
pasado tan mal y necesito que me dé una respuesta, es hora de que pongamos las
cartas sobre la mesa porque ya no puedo aguantar más esta ausencia de no saber
nada de ella, de ni si quiera saber si sigue pensando en mí o simplemente ya
sólo soy parte de su recuerdo o de su olvido.
Todavía
tenía su número de teléfono así que lo marqué sin pensar.
¿Diga?
Me quedé en
silencio y después de unos segundos contesté.
¿Jennifer?
Halep…
Sí.
Hola.
Hola.
¿Qué tal
estás?
¿Bien y tú?
No tan
bien.
Ya veo.
Te llamo
porque han pasado dos años y necesito que me des una respuesta, no puedo más
con este silencio.
¿Qué
quieres que te diga?
Si me
perdonas o no. Si no es así me iré de tu vida para siempre pero necesito una
respuesta.
Estos años
han sido muy duros para mí, sinceramente no he dejado de pensar en ti y hay
muchos días en los que he pensado en llamarte y decirte que te perdono que todo
queda olvidado pero no es así, es demasiado para mí y aunque haya una parte de
mí que diga que no te perdone el amor que siento por ti es mucho más fuerte.
Entonces…
Te perdono
pero no te prometo nada.
Oh
Jennifer, no sabes lo feliz que soy, ya ya lo sé, sólo déjame mostrarte que no
te equivocas, déjame arreglar esto.
Está bien.
¿Dónde
estás?
En Madrid.
Bien, pues
cojo un vuelo y voy.
Pero si son
las diez de la noche.
Da igual,
convenceré a Jeremy para que me lleve a España.
Muy bien,
te espero.
Gracias
Jennifer.
No las des,
sólo demuéstrame que he tomado la decisión correcta.
Lo haré.
Cuando
colgó me puse en marcha y llamé a Jeremy mi piloto personal.
No ha sido
difícil convencerle así que me puse rumbo a España.
No tardamos
en llegar así que en cuanto aterrizó vi a Jennifer, no pude contenerme y fui
corriendo hacia ella. La abracé con todas mis fuerzas y deseaba que no acabara
ese momento.
Te he echado
tanto de menos.
Yo también.
Vamos,
estoy cansada, mañana si quieres hablamos más tranquilamente.
Me parece
genial.
Jennifer me
llevó a su casa, era bastante acogedora.
Bueno, pues
dormiré en el sofá.
No,
dormirás conmigo en mi cama, el sofá te hará contracturas y mañana no te podrás
ni mover.
Oh, pues me
parece genial.
Me metí en
la cama con Jennifer, ahora mismo no me creía lo que estaba pasando, disfruté
del momento y sabía que haría feliz a Jennifer porque eso era lo que realmente
me importaba y quería.
Capítulo 8: Paparazzis
Narrado por Jennifer
Decidí dar
una nueva oportunidad a Halep, espero no haberme equivocado.
Me levanté
de la cama y la vi durmiendo a mi lado, sonreí y me fui al baño. Hoy saldría a
dar una vuelta para despejarme un rato.
Halep,
despierta.
Mmmmm.
Buenos días.
Buenos
días, voy a ir a dar una vuelta.
Si quieres
te acompaño.
No,
necesito despejar mi mente.
Está bien.
(Me fue a dar un beso)
No, todavía
es muy pronto.
Entiendo.
Bueno me
voy.
Salí de
casa y unos cuantos paparazzis comenzaron a hacerme preguntas y fotos.
“¿Halep y
tú os habéis reconciliado?” “¿Cómo te enteraste de que te fue infiel?
”¿Fue con
un hombre o con una mujer?”
Salí lo más
rápido de allí, dejándolos atrás. He de decir que me sigue haciendo daño esas
preguntas pero hasta que no pase un tiempo eso no quedará atrás.
Llegué a un
campo dónde había un banco y me senté. Me di cuenta de todo lo que había
cambiado mi vida, hace dos años yo era una chica normal que estaba terminando
sus estudios de veterinaria y que un día le dio por ser voluntaria en un
partido de tenis y se enamoró de la tercera mejor tenista del mundo.
De repente
algo me sacó de mis pensamientos y me puso en alerta.
Hola Jennifer.
¿Quién
eres?
Bueno, mi
cámara te sacará de dudas.
Ya veo.
Dime, ¿por
qué sigues con Halep?
Déjame en
paz.
Oh no. Esto
es una exclusiva muy buena, no entiendo cómo siéndote infiel puedes seguir con
ella.
Me levanté
y le empujé haciendo que cayera al suelo.
Sólo
pretendía hablar contigo amistosamente pero ya veo que tú no quieres.
Mañana
saldrás en las portadas diciendo que sigues con ella por su dinero y esas
cosas.
Yo no he
dicho nada.
Ya pero ¿a
quién creerán? A ti, una chica desconocida para el mundo que de repente se hace
famosa por ser la novia de alguien famoso o a un paparazzi que lleva años en la
profesión y que ha recogido confesiones y ha sacado a la luz cientos de
secretos de los famosos.
¿Por qué
haces esto?
Reputación,
fama, ese tipo de cosas que tú también buscabas y ansiabas tener.
Yo nunca he
querido esto, pasó porqué tenía que pasar.
Ah y me vas
a decir que ahora te arrepientes.
No, no me
arrepiento, he conocido a alguien increíble que creí que jamás conocería.
Ya veo, ese
alguien que en cuanto te fuiste se divirtió con otra persona que no eras tú.
No podía
más y me fui de allí, notaba como empezaba a llorar y mi vista se ponía cada
vez más nublosa.
Adiós
Jennifer y gracias por la exclusiva.
Escuché sus
palabras a lo lejos y cuando llegué a casa Halep me abrazó.
¿Qué te
pasa? ¿Te han hecho algo?
Un
paparazzi empezó a decir que iba a sacar una exclusiva con algo que yo jamás he
dicho ni diré.
¿Qué es lo
que va a publicar?
Que yo dije
que estaba contigo sólo por la fama, el dinero y esas cosas.
Ah, dios.
Eso no es
así, te quiero Halep.
Lo sé, lo
sé. Bien haremos una cosa, convocaré una rueda de prensa urgente esta tarde para
desmentir todos esos rumores ¿de acuerdo?
Sí.
Bien, tú no
te preocupes de nada, todo va a salir bien.
De repente
la besé, se sentía tan bien, era algo que necesitaba y por fin me volvía a
sentir protegida en sus brazos.
Capítulo 9: Rueda de prensa inesperada
Narrado por Halep
Esta tarde
iba a aclarar todo lo que sucedió esta mañana con ese paparazzi que se las dio
de listo con Jennifer.
Me metí en
el coche dónde me llevarían al plató para realizar la rueda de prensa, no tardamos
mucho ya que tampoco estaba demasiado lejos.
Me bajé del
coche y entré a la sala de prensa dónde daría la rueda de prensa.
Buenas
tardes, os he convocado aquí para desmentir unas informaciones que mañana
saldrán por parte de un paparazzi en las cuales, mi novia Jennifer sale
diciendo que está conmigo sólo por el dinero y la fama cosa que es totalmente incierta,
quiero decir ante estas cámaras que hace dos años cometí un gravísimo error del
cual siempre estaré totalmente arrepentida y que siempre será una carga para
mí. Ahora mismo tanto Jennifer como yo estamos bien y queremos que se nos deje
en paz, basta ya de falsas especulaciones y exclusivas que lo único a lo que
llevan es a hacer daño por eso hago hincapié una vez más que ahora mismo soy
una de las mujeres más afortunadas del mundo por tener a alguien como Jennifer
a mi lado y a quien le tengo que dar explicaciones es a ella no a vosotros, por
eso pido que antes de sacar conclusiones que se verifique esa información. Por
mi parte no tengo que decir nada más, gracias por estar presentes en esta
rueda de prensa, buenas tardes.
Me levanté
de la silla y los flashes empezaron a retumbar en mi cabeza al igual que las
preguntas que iban haciendo. No contesté a ninguna ya que lo había dejado todo
claro en la rueda de prensa que acababa de dar.
Se acabó
Jennifer. La besé.
Muchas
gracias, todo lo que has dicho ha sido increíble.
Te dije que
lo resolvería, ahora volvamos.
Espera.
Dime.
Mañana
tendrás que irte a Francia para comenzar el último torneo del año, ¿verdad?
Sí.
Déjame ir
contigo.
No tienes
porqué pedírmelo, sabes que puedes acompañarme a todos los lados, además a mí
me gusta que lo hagas.
Me refiero
a que quiero ir contigo, no como novia, sino como tu mujer.
¿Quieres
que nos comprometamos?
Sí, quiero
que me lo pidas.
Eh… ah… es
que a mí no se me da muy bien eso de los sentimientos.
Vamos, no
es tan difícil, (me sonrió)
Está bien.
(Aclarándome la garganta) Jennifer, ¿querrías casarte conmigo?
Claro que
sí.
Entonces
nos besamos y entre beso y beso yo no paraba de sonreír. Después nos dirigimos
a casa de Jennifer para hacer las maletas y poner rumbo a Francia.
Capítulo 10: Luna de miel imprevista
Narrado por Halep
Hoy era mi
debut en el torneo de París y después de unas semanas intensas estaba más que
preparada para afrontarlo.
El partido duró poco más de una hora y después me fui a vestuarios para cambiarme y salir por la noche con Jennifer aunque la verdad que no tenía mucho tiempo para pasar con ella.
Oye, ¿dónde
me llevas?
Bueno como
no puedo pasar mucho rato contigo por lo del torneo pues he decidido que esta
noche sólo sea para nosotras dos y he reservado esta habitación de hotel para
ti y para mí.
Es
precioso.
Sé que te
gustan este tipo de cosas.
Me encanta.
Vamos a
sentarnos que se enfriará la comida.
Pasamos una
velada bastante tranquila hablando de nuestras cosas y de los planes de futuro
que íbamos haciendo y dónde queríamos ir cuando la temporada terminara.
Buff estoy
llena.
Pues
todavía queda el postre.
¿El postre?
Sí.
Me puse
detrás suya y empecé a dejar un reguero de besos en su cuello, después fui
bajando por su espalda desnuda, cuando llegué a la cremallera de su vestido la
bajé despacio haciendo que se impacientara un poco.
Halep…
Shhh… es
nuestra noche.
Luego la
llevé hacia la cama y me puse encima suyo besando cada pecho, cada parte de su
cuerpo. Sabía cuánto deseaba entregarme a Jennifer pero quería hacerlo
despacio, provocando el mayor placer posible tanto en ella como en mí.
Jennifer se
retorcía a cada caricia y beso que le daba lo que me excitaba cada vez más y
cuando supe que estaba preparada introduje dos dedos suavemente en ella a lo
que dejó salir un gemido sordo. Primero fui despacio para que se acostumbrara y
después de un rato conseguimos un baile perfecto. Al final caímos rendidas al
placer y a la noche.
Simona… ha…
sido… increíble.
Ha… sido…
perfecto.
Después de
recobrar el aliento me senté en la cama.
Este fue mi
regalo de luna de miel.
¿Luna de
miel?
Sí,
prácticamente estamos casadas así que como en todo matrimonio teníamos que
tener luna de miel.
Pues ha
sido una luna de miel improvisada más que perfecta.
Me alegra
que te haya gustado y bueno ahora habrá que dormir porque mañana tengo partido
y no quiero salir a la pista como un zombie porque mi mujercita me ha tenido
haciendo ejercicio físico extra. (Me puse a reír)
Es verdad,
vamos a dormir.
Apagamos
las luces de la habitación y rápidamente caímos en un sueño profundo, había
sido un día más que perfecto ya que por fin me había entregado a Jennifer y
ella también lo había hecho conmigo.
Capítulo
11: Realidad
Narrado por Jennifer
Durante
todo este tiempo lo he estado pensando mucho y siento que Halep y yo cada vez
nos distanciamos más. Ella tiene que estar viajando y jugando partidos casi
todos los días y no tenemos mucho tiempo para nosotras lo que ha provocado que
la relación se enfríe.
Hola
Jennifer.
Hola
Simona, tengo que hablar contigo.
Bien, pues
dispara.
Hace ya un
tiempo que noto como si cada vez nos distanciáramos más y ya sé que tienes que
estar continuamente jugando partidos y esas cosas. Me encantaría pasar más rato
contigo pero tiempo es lo que no hay.
¿Qué
quieres decir con todo esto Jennifer?
Pues que no
sé si es buena idea seguir con esto.
Ah, era
eso… bueno no sé qué decirte. Este es mi trabajo y siento que no pueda darte
más de mí, que no pueda estar cada minuto, segundo contigo. Ojalá pudiera
cambiar las cosas pero no puedo. Si tenemos que separar nuestros caminos para
que puedas estar con alguien que sí te pueda dar todo eso y más, entonces
hagámoslo pero yo siempre te querré.
Lo siento
Halep, de verdad que lo siento.
No hace
falta que te disculpes, a veces lo que te da el deporte o cualquier otra cosa
luego también te lo quita y a mí en este caso me ha quitado lo que más quería.
Sé feliz Jennifer.
Tú también
Halep.
Nos
abrazamos y recogí mis cosas, comenzaba a llorar ya que todo lo que había
pasado con ella, todos los momentos vividos ahora sólo serían parte de mis
recuerdos pero hay veces que en la vida tienes que tomar decisiones y por mucho
que nos cueste afrontar la realidad debemos hacerlo ya que si al final nos
acabamos aferrando a algo después a la larga puede pasarnos factura.
Salí de
casa y puse rumbo hacia el aeropuerto dónde me llevaría de nuevo a España.
Capítulo 12: El reencuentro
Narrado por Halep
Ya hacía
casi nueve años desde que Jennifer y yo nos separamos. Decidimos hacerlo porque
yo no podía darle todo lo que merecía. Me imagino que habrá rehecho su vida, yo
de momento estoy bien como estoy ya que no quiero que me vuelva a pasar lo
mismo que con Jennifer.
Hoy iría a
España a verla ya que a pesar de todo seguimos siendo amigas.
El avión
aterrizó y allí estaba ella con un pequeño niño que iba de la mano suya, me
imagino que sería su hijo.
Hola
Jennifer.
Hola
Simona.
Nos
abrazamos.
¿Y este
niño tan guapo quién es?
Es
Jonathan, mi hijo.
Hola
Jonathan, choca esos cinco.
El niño me
miró y me los chocó.
Muy bien.
Bueno y
¿qué tal todo?
Bien, la
verdad que bien. Ahora mismo estoy saliendo con Sara, una amiga de la infancia.
Ya veo y
además también veo que estáis comprometidas.
Sí, así es,
me lo pidió hace poco más de tres meses.
Hubo un
pequeño silencio incómodo.
¿Y tú qué
tal?
Eh… buff…
bueno yo no estoy con nadie. Prefiero estar sola así me puedo centrar más en mi
carrera, ya habrá tiempo de relaciones y esas cosas.
Ah, eso
está bien. Si quieres puedes venir a cenar esta noche a casa.
Eh… claro,
allí estaré.
Perfecto,
toma esta es mi dirección.
Bien.
¿A las ocho
te viene bien?
Sí, a las
ocho perfecto.
Pues
entonces hasta la noche.
Hasta la
noche.
Di adiós a Halep, Jonathan.
A-diós.
Adiós,
campeón. (Le toqué la cabeza en un gesto cariñoso)
Jennifer se
fue y me quedé mirando el papel dónde ponía su dirección. Había sido un reencuentro
bastante extraño pero era normal, habían pasado casi nueve años desde la última
vez que nos vimos.
Me fui a un
hotel para reservar habitación para una noche. No sé si había sido buena idea
aceptar ir a cenar pero lo hecho, hecho estaba.
Capítulo 13: La cena
Narrado por Jennifer
Halep
estaría a punto de llegar, así que arreglé un poco la mesa y puse los platos. El timbre comenzó a sonar y le dije a Sara que abriera la puerta.
¿Halep?
Eh sí,
¿eres Sara, no?
Sí, pasa.
Os he
traído unos pasteles.
Oh, no
hacía falta pero gracias.
Hola
Jennifer.
Hola Halep.
Hola
pequeñajo.
Bueno
Simona, ve sentándote a la mesa que ya está todo preparado.
Si quieres
os ayudo.
No hace
falta, sólo hay que traer el estofado.
De acuerdo.
La velada
fue pasando de lo más normal y eso me tranquilizaba, esperaba que fuera un poco
más incómodo pero gracias a dios no fue así.
Y dime
Simona, ¿dónde os conocisteis Jennifer y tú?
Miré a
Halep instintivamente y ella hizo lo mismo.
Fue en un
partido en Toronto, ella estaba de voluntaria y le tocó en primera estancia
estar conmigo. Cuando fue a abrir el paraguas y se le cayó haciendo que sin
querer diera a la silla dónde estaba yo, después se le cayó el colgante y me lo
guardé en mi bolsa hasta que finalizara el partido para poder devolvérselo y
eso hice, al término del mismo me dirigí hacia ella, se lo di y sucedió.
¿Qué
sucedió?
Que me
enamoré.
Hubo un
silencio incómodo hasta que decidí cortarlo.
Bueno
¿quién quiere pasteles?
Yo-quie-ro.
El pequeño
Jonathan quiere, ¿vosotras también?
Sí, claro.
Después de
comernos los pasteles, Simona tenía que irse.
Se ha hecho
un poco tarde y mañana a primera hora tengo que volver a Rumanía para
prepararme para el siguiente torneo.
Te acompaño
a la puerta.
No hace
falta, muchas gracias por la cena y encantada de conocerte Sara.
Igualmente
Halep.
Cuando iba
a salir por la puerta me acerqué a ella.
Oye Simona,
siento lo de Sara si te ha incomodado o algo.
No, no, qué
va. Fue bonito volver a recordar viejos tiempos.
Nos
quedamos mirándonos.
En fin, me
voy y gracias de nuevo por la cena.
Adiós Halep
y de nada.
Cuando
cerré la puerta me quedé pensando en todo lo que había ocurrido y he de
decir
que siempre seguiré sintiendo algo por Simona y sus palabras esta noche lo
reafirmaron aún más.
Capítulo 14: Final
Narrado por Halep
Nunca me
llegaré a olvidar de Jennifer, siempre tendrá un lugar importante en mí. Quién
me iba a decir a mí que un día de partido como otro cualquiera me enamoraría
perdidamente. Ahora ella tiene una familia y es feliz de verdad.
No pude darle todo de mí debido a que prioricé mi carrera de tenis antes que la relación que tenía con ella y ahora ha llegado la hora de que me retire y de que por fin pueda tener una vida sentimental estable.
Siempre hice lo que quería que era ser jugadora de tenis y lo conseguí, fui la segunda mejor jugadora del mundo hasta quedarme en el tercer puesto. He ganado y perdido títulos, fama, reputación, dinero pero eso no es nada cuando te falta lo más importante que es el amor.
Ahora a mis
45 años pienso en disfrutar la vida y en enamorarme porque nunca es tarde para
el amor.
Narrado por Jennifer
Para mí uno
de los mejores momentos de mi vida fue cuando conocí a Halep, descubrí nuevas
sensaciones, nuevos mundos pero ahora es parte de mi pasado, siempre la querré
y también será parte de mí pero ahora mi vida está con Sara y mis dos hijos. Tal
vez cuesta tomar decisiones pero esas decisiones son necesarias para poder
seguir adelante y al principio fue muy duro separarme de Halep hasta que
entendí que era el camino correcto.
Espero y deseo que encuentre a ese alguien por la que merece la pena hacer locuras, por la que estás dispuesto a darlo todo porque se merece ser feliz y sé que algún día encontrará esa persona especial porque todos tenemos en esta vida ese alma gemela esperando a reencontrarse con su otra mitad para volver a ser uno y ser realmente feliz porque la felicidad está donde menos esperas.
Espero y deseo que encuentre a ese alguien por la que merece la pena hacer locuras, por la que estás dispuesto a darlo todo porque se merece ser feliz y sé que algún día encontrará esa persona especial porque todos tenemos en esta vida ese alma gemela esperando a reencontrarse con su otra mitad para volver a ser uno y ser realmente feliz porque la felicidad está donde menos esperas.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


