Capítulo 1
#Narra Elizabeth
Llevaba 32 horas sin
dormir, entre vuelos, entrevistas y firmas de autógrafos. Llegué a la mesa
dónde iba a realizar la última firma de autógrafos y regresaría a Los Ángeles.
Las doce en punto llegó
y las puertas se abrieron dejando pasar a montones de fans.
-¡Elizabeth! ¿Puedo
hacerme una foto contigo?
-Claro.
Firmas, fotos y más
firmas. Estaba cansada pero me gustaba estar cerca de los fans porque al fin y
al cabo si soy algo en el mundo de la música es gracias a ellos. De repente
alcé la mirada y en la cola divisé a una chica de pelo largo, esbelta, nariz
bien perfilada y mirada penetrante. Llevaba el último disco que saqué en las
manos y sin pensarlo llamé a uno de mis guardaespaldas.
James, ¿ves a esa chica
de allí?
Sí señorita
Bien, cuando la firma
de autógrafos termine llévala a mi camerino.
Como quiera.
Llegó el turno de
aquella muchacha misteriosa que había captado mi atención.
-Ho-hola, tartamudeó.
-Hola, dime ¿cuál es tu
nombre?
-Rox.
No pude evitar sonreír
ante la respuesta de aquella chica así que le hice una dedicatoria personal en
el disco: “Para Rox, chica misteriosa y
sonrojada”.
Ella miró el CD y un
leve sonrojo se volvió a poner en sus mofletes, aquella reacción me hizo sentir
bien, así que definitivamente me dije que la debía conocer más.
Cuando pasó la última
fan, mi guardaespaldas James llamo a Rox, la chica misteriosa.
-Señorita, se acercó
James a Rox.
-¿Sí? Contestó algo nerviosa.
-Acompáñeme.
-No he hecho nada malo.
-No se preocupe, sólo
acompáñeme.
#Narra Rox
Un hombre alto con
traje y gafas de sol se acercó a mí diciendo que le acompañara. Estaba nerviosa
porque no sabía qué pasaba, entonces llegamos a una puerta donde me dijo que
esperara y con un gesto de aprobación me pidió que entrara.
La habitación era
bastante grande, había dos espejos con pinturas de varios colores, sombras de
ojos, una máquina de refrescos y un sillón enorme dónde podían caber
perfectamente diez personas. Luego eché la mirada hacia uno de los sillones
individuales que había y vi a Elizabeth, sí Elizabeth Gillies. Me di cuenta que
estaba en su camerino y no me lo podía creer. ¿Qué querría de mí? Yo sólo era
una fan más de las muchas que tenía.
#Narra Elizabeth
Allí estaba Rox, con
cara totalmente de sorpresa. La invité a que se sentara junto a mí lo que
provocó un leve temblor en sus manos, eso me hizo sonreír. Sinceramente algo
tenía esa chica que despertaba mi atención y deseaba conocerla más a fondo.
-Hola de nuevo Rox.
-Hola Elizabeth,
contestó con voz nerviosa.
-Puedes llamarme Liz y
no te preocupes sólo quiero hablar contigo. ¿De dónde eres?
-De España.
-Oh, pues hablas muy
bien el inglés.
-Muchas gracias.
-Es verdad muchas fans
que han querido hablar conmigo sólo han sabido decir “Hola”, “Adiós” y “Mi
número de teléfono es este”.
Comenzamos a reír. Me
di cuenta que tenía una hermosa sonrisa así que sólo me pude quedar
observándola.
-¿Pu-puedo hacerte una
pregunta Liz?
-Claro.
-¿Por quién va la
canción You Don’t Know Me?
-Me desconcertó esa
pregunta. Bueno la canción en realidad no va por nadie pero sí por las
relaciones que he tenido ya que digamos que soy una chica bastante difícil de
conquistar y a la vez una relación conmigo es bastante complicada.
Se quedó pensativa y
después de unos segundos pregunté.
-Y ¿por qué esa
pregunta?
-Bueno, pienso que
todos tenemos nuestro lado rebelde y en mi opinión las cosas que son fáciles de
conseguir son aburridas y casi nunca merecen la pena mientras que las que son
difíciles son mucho más atractivas y son las que más alegrías te dan.
Escuché con atención
todo lo que dijo Rox y algo en mi interior empezó a multiplicarse, no esperaba
que una persona que acababa de conocer y en concreto una fan me haría sentir
así. Así que el inoportuno de mi guardaespaldas James abrió la puerta.
-Señorita Elizabeth, es
hora de irse.
-¿Cómo? ¿Ya?
-Sí.
-Ugghh, está bien
James, ya voy.
Cerró la puerta y Rox
se levantó.
-Rox, ¿tienes una
cámara por ahí?
-Eh sí, contestó
buscando dentro de su bolso.
Nos hicimos un par de
fotos y le di mi número de móvil al igual hizo ella, entonces nos abrazamos y
sin esperarlo me dio un beso en la mejilla. Sentí como las piernas me temblaban
y ya no era cosa de mariposas lo que tenía en el estómago ahora era un
zoológico entero.
-Mmm, bien, nos vemos
Rox.
-Gracias por todo Liz.
-No tienes por qué
dármelas.
Se dio media vuelta y
salió por la puerta y yo me quedé mirándola hasta que de nuevo James me sacó de
mis pensamientos.
-Vamos señorita
Elizabeth.
-Ya voy James, contesté cortante.
Salí y me metí en el
coche rumbo al aeropuerto para volver a Los Ángeles y la sola idea de que no
iba a ver a Rox, a esa chica misteriosa que había despertado en mí emociones y
sentimientos que hacía tiempo no experimentaba me mataba, así que necesitaba
hacer algo y rápido. Lo único que se me ocurrió fue llamar a Ariana una de mis
mejores amigas que en este tipo de asuntos siempre me acaba ayudando.
#Narra Rox
Salí del camerino de
Elizabeth y no podía estar más contenta, había estado cerca de ella, habíamos
hablado, reído y hasta me había dado su número de móvil. No me lo podía creer
estaba en una nube al recordar el beso en la mejilla que la di. Fue un impulso
pero no reaccionó mal, más bien se sorprendió y bueno qué decir que tengo un
par de fotos con ella. Sin dudarlo ha sido uno de los mejores días de mi vida.
Capítulo 2
-¿Liz?
-Sí Ariana, tengo que
contarte algo, es urgente.
-Vale pues empieza.
-Es bastante largo así
que cuando llegue a Los Ángeles te lo cuento.
-Está bien, nunca te
había visto así de nerviosa.
-No estoy nerviosa,
contestó cortante.
-Ya bueno.
-Bueno luego te veo,
chao.
-Adiós.
#Narra Elizabeth
Por fin llegamos al
avión y entonces yo me quedé dormida aunque me iba despertando por las turbulencias.
Pasaron unas 8 horas de eso y el avión aterrizó. James me despertó y bajamos,
cogimos otro coche y llegamos al hotel donde dejé mis cosas mientras marcaba el
número de Ariana.
-Ari, estoy en el hotel
Humal en la habitación 45. Ven rápido.
-Está bien, ya voy.
Pasaron 20 minutos y
tocaron la puerta.
-Ya voy, salí corriendo
mientras cogía el brazo de Ariana.
-Me estás asustando
Liz.
-Calla y escucha.
-Vale, vale, contestó
sentándose en la cama.
-Bien, como sabrás hoy
tenía la última firma de autógrafos en España, ¿no?
-Sí.
-Pues bien, en la cola
que estaban haciendo los fans encontré a una muchacha que llamó mi atención desde
el primer momento. Le enseñé la foto en el Whatsapp que tenía puesta.
-Es bastante guapa.
-Ya, ya lo sé, esbocé
una pequeña sonrisa.
-Por lo que intuyo a ti
te gusta esa chica.
-Se llama Rox, espera,
no he dicho que me guste.
-Vamos Liz, se te nota
a la legua.
-Dios, la acabo de
conocer Ari.
-Para el amor no existe
el tiempo.
-No me vengas con
cursilerías anda.
-Es verdad.
-No sé qué hacer,
quiero verla. Dios no sé por qué hablo así.
-Llámala, dila que
venga a Los Ángeles.
Me quedé pensativa ante
las palabras de Ari así que accedí.
-Es verdad y la invito
a pasar unos meses aquí.
-Claro, aunque tienes
que tener cuidado con Victoria.
-Victoria y yo terminamos
hace ya 2 años así que me da igual lo que piense.
-Pero sabes cómo es.
-Ariana, ella y yo ya
no tenemos nada, no quiso ni siquiera que siguiéramos manteniendo la amistad
así que por mí se puede ir al cuerno si le parece mal que yo esté con alguien.
Ahora voy a llamarla.
Ariana sólo me miró y
se fue al salón para dejarme más intimidad mientras llamaba a Rox.
#Conversación telefónica
-¿Rox?
-Liz, ¿eres tú?
-(Sonreí al escuchar su
voz) Sí, bueno te llamaba porque quería que vinieras a Los Ángeles.
-¿Cómo? ¿A Los Ángeles?
-Sí.
-Liz, no tengo dinero,
no puedo.
-No te preocupes yo te
pago el vuelo.
-¿De verdad harías eso
por mí?
-Claro, es que quiero
verte. (Maldecí de nuevo mis palabras ya que sonaba demasiado cursi y yo no era
así en absoluto.) Entonces, ¿vendrás?
-Sí.
-Genial, el vuelo sale
a las seis de la mañana, te esperaré en el aeropuerto.
-Vale, Liz, yo también
te echo de menos.
-(Otra vez sentí el
maldito zoológico dentro de mí campar por sus anchas). Mañana te veo, chao.
-Adiós, colgaron.
#Narra Rox
Fui al baño, me lavé la
cara y me pellizqué un brazo para ver si estaba soñando y no, no lo estaba.
Llamé a
Wendy mi hermana mayor.
-¡Weeeeeendy! Grité
mientras bajaba las escaleras.
-¿Qué quieres?
-Me voy a Los Ángeles
mañana.
-Sí y yo mañana voy a
conocer a George Clooney, contestó mientras se acomodaba en el sofá.
-Es verdad.
-Bien y para qué vas a
ir a Los Ángeles, preguntó irónicamente.
-Voy a pasar unos meses
con Elizabeth Gillies.
-¿Cómo?
-Sí, acabo de hablar
con ella, mira. La enseñó el móvil.
-Hostias. ¿Puedo ir
contigo?
-No, sólo puedo ir yo.
-Mierda pues pídele un
autógrafo de mi parte.
-Lo haré.
Salí corriendo
escaleras arriba hacia mi habitación. Cogí la maleta y empecé a hacerla, estaba
emocionada, feliz porque iba a pasar unos meses con Elizabeth Gillies. Era
increíble. Después de coger las últimas cosas puse mi despertador a las cuatro
y media de la mañana y no recuerdo muy bien pero creo que sólo dormí un par de
horas por los nervios.
Capítulo 3
#Narra Rox
Por fin había llegado
la hora, eran la 5 de la mañana y me levanté al baño, me duché, me lavé los
dientes y me pinté. Luego me puse mi mejor conjunto, un pantalón con una camisa
a juego y unas botas. Terminé de vestirme y me eché colonia, luego bajé a
despedirme de Wendy que como siempre es una llorona al igual que yo.
-Hay hermanita que te
me vas, dijo con lágrimas y unos cuantos mocos en la nariz.
-Riéndome, sí, te
enviaré un mensaje cuando llegue.
-Más te vale y ten
cuidado con los paparazzi, ¿eh?
-Bueno, es a Elizabeth
a quien querrán no a mí.
-No te fíes.
-Me voy que se hace
tarde.
-Vale, pásalo bien.
Me terminé de despedir
de Wendy y salí del portal. Me subí al taxi que había llamado y me puse rumbo
al aeropuerto. Era la primera vez que volaba y estaba eufórica, quería ver a
Liz cuanto antes.
Cuando llegué saqué el
pasaporte y me dijeron dónde tenía que ir. El avión era bastante grande, entré
y me senté en el asiento que me asignaron, después me llegó un mensaje de Liz: “Espero que pases un buen viaje, tengo
muchas ganas de verte, cuando vayas llegando dame un toque, besos.”
Aquel mensaje me sacó
una sonrisa que duró para todo el viaje.
#Narra Elizabeth
Estaba nerviosa, como
nunca antes lo había estado. Con las demás parejas que he tenido he de
reconocer que nunca me he puesto así, Rox hace que todo lo que hay dentro de mí
se descoloque y creo que después de tanto tiempo he encontrado lo que he andado
buscando y ya es hora de sentar la cabeza.
-Vamos Liz
tranquilízate faltan 3 horas para que el avión aterrice.
-Jugando con las
tijeras, ya lo sé Ari pero no puedo quedarme quieta.
-¿Quieres que juguemos
con mi jirafa morada? Preguntó mientras cogía su peluche.
-Como vuelva a ver esa
jirafa morada te juro que hago un cojín con su relleno.
-Abrazando la jirafa.
Está bien, sólo quería tranquilizarte un poco.
-Pues si sigues
diciendo estupideces poco me vas a tranquilizar.
Después de esto estuve dando
vueltas por la habitación durante casi una hora hasta que mi móvil empezó a
sonar. Era un mensaje de Rox: “Ya estamos
a punto de llegar, te espero. Besos.”
Leí el mensaje por lo
menos tres veces y salí corriendo a buscar a Ariana.
-¡¡¡Aaaaaaariii!!!!
Grité.
¿Qué pasa?
-Ya va a llegar, voy al
aeropuerto.
-Vale, te acompaño.
-No, tú te quedas aquí.
-Pero quiero verla.
-Señalándola con las
tijeras, Aaari…
-Me quedo, me quedo.
Salí del hotel y pedí
un taxi.
-Al aeropuerto y dese
prisa.
-Está bien.
Cuando llegué algunas
personas me reconocieron y empezaron a pedirme autógrafos y fotos, claro está
que yo llevaba prisa y no podía pararme con todo el mundo. Llegué a la vaya
donde el vuelo de Rox aterrizaría y después de 10 minutos apareció. Llevaba un
pantalón con una blusa y unas botas a juego, estaba realmente hermosa y sin
pensarlo grité su nombre.
-¡Rox!
-¡Liz!
Nos abrazamos y pude
percibir su olor, era tan embriagador, que estuvimos por un par de minutos así,
cuando nos separamos vi un ligero rubor en sus mejillas lo que me hizo sonreír.
-Estás realmente
hermosa.
-Muchas gracias, tú
también lo estás.
-Bueno vayamos al
hotel, quiero presentarte a Ariana.
-¿Ariana Grande?
-La misma.
De camino al hotel estuvimos
hablando, riendo, me estuvo contando como era su vida y la verdad que es una
chica realmente increíble.
#Narra Rox
Estaba totalmente
nerviosa me encontraba con Liz y estaba a punto de conocer a Ariana Grande.
Liz llamó a Ariana y
segundos después apareció una chica pelirroja con un vestido rosa. Se acercó a
mí y me abrazó.
-¡Hola! Gritó la chica.
-Hola, contesté yo.
-Venga ya vale Ari, no
hace falta que la asfixies. Rox si quieres podemos ir a conocer la ciudad.
-Por mí encantada.
Liz me acompañó a mi
habitación y cuando me giré me perdí de nuevo en esos ojos verdes azulados, de
verdad que tenía una mirada bastante profunda y de repente sentí mis mejillas
arder.
-Muchas gracias, sólo
pude decir.
-No vuelvas a darme las
gracias.
-Está bien.
Salió por la puerta y yo seguí colocando mis cosas
en aquella nueva habitación. Después bajé para reunirme con Liz a conocer Los
Ángeles ya que Ariana se iría con Golden su novio.
*
* *
-Vic,
¿por qué no te calmas y dejas ya de pensar en Liz?
-Cállate
Steave, ¿no te acuerdas por lo que me hizo pasar?
-Sólo
rompió contigo.
-¿Y
eso te parece poco? Se acercó mientras le gritaba. Nadie, escúchame, nadie
rompe conmigo.
-Está
bien, ¿y qué quieres hacer?
-Estoy
pensando.
-Hey,
¿esa no es Liz?
-Se
giró rápidamente. Sí, es ella y está… Con una chica.
-Eso
no significa que sea su novia.
-Ya
claro, créeme que Liz no sale con chicas si no es para tener una noche loca con
ellas o en un raro caso porque es su pareja.
-Entonces…
-Entonces
iremos allí y haremos su vida imposible.
* * *
#Narra Elizabeth
Estuvimos
de compras, en los recreativos, en museos (fíjate que a mí no me gustan nada
pero de alguna manera Rox me está cambiando y eso me da miedo pero a la vez me
gusta.)
-La
verdad que Los Ángeles es una ciudad bastante bonita.
-Sí,
sí que lo es.
Nos
quedamos mirándonos y de nuevo sentí el zoológico florecer en mi interior, era
realmente bella y me encantaba cuando se ruborizaba porque yo creaba esa
sensación al igual que ella la creaba en mí.
-Mmmm
Rox, vayamos a ese banco.
-Está
bien.
Nos
dirigimos al banco y reconocí una voz que me era muy familiar.
-Hombre
Liz, cuánto tiempo.
-¿Victoria?
Dije sorprendida.
-La
misma.
Se
acercó a mí y me fue a abrazar a lo que yo respondí empujándola.
-No
quiero que me toques.
-Qué
manera es esta de saludar a tu ex novia.
-Mira
no sé qué quieres pero déjanos en paz.
-Hizo
caso omiso a lo que la dije. Ah y quién es esa.
-Esa
es Rox y no vuelvas a tratarla así, ¿estamos?
-Mmmm
Rox ¿eh? Contestó mirándola arriba y abajo con desprecio.
-Lárgate
o te juro que haré una locura.
-Muy
bien, me besó en la mejilla y yo me aparté.
-No
vuelvas a hacer eso.
Se
alejó y mi ira fue en aumento luego me giré y miré a Rox.
-¿Estás
bien?
-Sí,
no sabía que Victoria fue tu ex novia. Su cara fue de decepción y sorpresa.
-Sí
bueno, ella y yo estuvimos saliendo por un tiempo pero no acabamos bien. Yo era
una chica que iba de flor en flor hasta que se cruzó en mi camino y cuando
creía que había sentado la cabeza me di cuenta que no era como pensaba, sólo
quería sexo y casi nunca hablábamos. Mira Rox no tengo derecho a decirte esto
pero es mejor que no te juntes con ella, ya has visto cómo es.
-Vaya,
tranquila tampoco me agrada mucho que se diga.
-Bien,
qué tal si vamos al hotel y vemos una peli. (Me sorprendía mi amabilidad pero
es que con ella no podía ser como yo era porque no quería hacerla daño).
-Está
bien.
Capítulo 4
#Narra Rox
Llegamos
al hotel, estaba un poco nerviosa después de haber presenciado esa discusión
entre Victoria y Liz, no sabía que habían estado juntas pero ahora lo único que
me importaba era pasármelo bien con Liz.
-¿Qué
película quieres ver?
-Pues
la que tú quieras para eso eres la invitada.
-Mmmmm,
no sé.
-Nada
cursi, ¿eh?
-Ya
está.
-Es
de terror.
-Ya,
ya lo sé pero es la única que he encontrado.
-Bien
pero no quiero que luego tengas miedo, me sonrío de esa manera que tanto me
desarma.
La
película comenzó y fijé mis ojos en Liz, la luz de la tele se reflejaba en su
rostro, su mirada estaba fija en las escenas que salían y sus labios estaban
entreabiertos. Tenía la tentación de besarlos pero me contuve.
-¿Qué
tanto miras Rox?
-Nada,
nada miré a la tele y una imagen de un fantasma me sobresaltó lo que hizo que
diera un pequeño grito.
-Riéndose.
Te has asustado de un hombre que sólo actúa.
-Venga
no te rías, la di un pequeño golpe en su hombro.
-Vale,
ven. Me dijo, luego pasó su brazo por mis hombros y yo recosté mi cabeza en su
pecho. Me sentía protegida y podía sentir el latir de su corazón iba bastante
acelerado al igual que el mío.
#Narra Elizabeth
Cuando
Rox puso su cabeza en mi pecho me di cuenta que quería estar con ella, que ella
era la persona indicada así que me lancé a la piscina sin pensarlo dos veces.
-Ehhh
Rox, ¿tienes pareja?
-Mirándome,
terminé con ella hace un año o así.
-¿Qué
pasó?
-Se
acomodó en el sillón para quedarse en frente de mí. Bueno me engañó con otra.
-La
rabia se apoderó de mí, qué imbécil. Cómo alguien puede hacerte algo así, no te
lo mereces.
-No
te preocupes ya es pasado ahora sólo quiero volverme a enamorar, sé que habrá
alguien para mí en algún lado.
-La
miré y no pude contener la necesidad de besarla así que volví a preguntar. ¿Y
qué te gustó de ese tipo a pesar de lo que te hizo?
-
Se quedó pensando. Bueno, era amable conmigo, un pelín rebelde.
-El
doctor Jekyll era amable lo único es que se transformaba en el señor Hyde por la
noche.
-Sonriendo,
la verdad que sí.
Nos
miramos y empecé a notar como la distancia que había entre ella y yo se empezó
a reducir, sus labios cada vez los veía más y más cerca de los míos hasta
llegar a sentir su respiración.
-Rox…
No sé si deberíamos… (No sé por qué dije eso ya que era lo que quería hacer
desde que la vi en la firma de autógrafos.)
-Shhh…
Liz, ya lo arreglaremos mañana ahora sólo déjame hacerlo.
Nuestros
labios se juntaron, su sabor era realmente excitante. Después de un par de
minutos se fueron haciendo cada vez más y más intensos. Apoyé mi mano en su cadera
apartando el molesto pelo para tener mayor acceso a su cuello, luego lo empecé
a besar poco a poco lo que provocó que unos gemidos salieran de la garganta de
Rox.
Liz…
Sigue… Pronunciaba mi nombre con dificultad lo que me excitaba aún más. Puse
mis manos en su espalda y empecé a sacar lentamente su blusa hasta que se quedó
en sujetador en frente de mí.
Eres
muy hermosa Rox, pronuncié mientras besaba su pecho y en un movimiento rápido
lo desabroché, proseguí dando pequeñas mordidas a cada uno de sus pezones, ella
estaba a mi merced y eso me encantaba quería ir despacio provocándola el mayor
placer ya que con Victoria nunca pude hacerlo de esta manera.
Después
bajé hasta su ombligo lo rodeé con mi lengua y el cuerpo de Rox se arqueó, cogí
el botón de su pantalón lo desabroché y se los bajé. Se quedó en ropa interior,
con mi mano derecha masajeaba uno de sus pechos mientras que besaba sus muslos,
luego volví a subir a su boca y nuestras lenguas conectaron. Me dirigí a su
oído y susurré.
-Dime
que lo quieres Rox, dímelo.
-S-sí…
Lo quiero respondía con dificultad.
Al
decir esto bajé hasta su tanga y se lo quité, besé sus labios inferiores y en
un rápido movimiento sumergí dos dedos dentro de ella haciendo que todo su
cuerpo se curvara y un gemido estalló de su garganta. Los movimientos empezaron
a ser lentos pero con el paso de los minutos se hicieron más rápidos y
violentos. Noté que estaba a punto de llegar al clímax y reduje los movimientos,
Rox se desesperó un poco a lo que yo sonreí entonces volví a besarla y en un
último movimiento Rox pronunció mi nombre y un gran gemido inundó la
habitación. Saqué mis dedos y me quedé mirándola.
¿Qué
tal estás? Pregunté aún con la respiración entrecortada.
Bien
o eso creo sonrió.
La
besé, luego me fui al baño a darme una ducha mientras Rox se vestía. Esa tarde
creo que fue la más mágica de todas, por fin lo hice con Rox y no fue de la
misma manera que lo hacía con Victoria, esta vez fue lento, placentero y especial.
#Capítulo 5
#Narra Rox
Acababa
de hacerlo con Liz, era increíble nunca pensé que llegaría a pasar esto, ahora
la única pregunta que tengo es ¿qué somos?
-Rox,
¿quieres darte una ducha?
-Sí
ya voy.
-Bien
pues te dejo el agua abierta.
Me
levanté y fui al baño, ahí estaba Liz peinándose y esa bata que llevaba la
quedaba genial.
-Me
vas a sonrojar de tanto mirarme, me dijo.
-Apartando
la mirada, lo siento.
-Jajajaja,
no importa además me gusta que lo hagas.
Se
acercó a mí y yo sólo pude hacerle la pregunta que rondaba mi cabeza.
-Liz…
Después de lo que ha pasado, ¿qué somos?
-Mirándome,
cómo que ¿qué somos?
-Sí,
si somos amigas, amantes, o… Novias.
-Tú
que quieres que seamos.
-No
sé por eso te pregunto.
-Mira
Rox, te quiero y esto que ha pasado lo volvería a hacer una y otra vez pero
ahora mismo no puedo meterme en una relación. (No sé por qué dije eso, en
verdad quería ser su novia).
-Entiendo…
Puso
su mano en mi barbilla. No estés así, me besó en la mejilla.
Las
palabras de Liz se clavaron en el centro de mí como dos dagas pensaba que
significaba algo para ella pero sólo fui una tarde más de sexo y creo que fui
una estúpida por creer que la gran Elizabeth Gillies me amaría, ahora mismo
sólo quiero irme y desaparecer.
* * *
-Maldita
sea esa Rox, gritó Victoria.
-Vamos,
relájate seguro que pronto volverás a conquistar a Liz.
-No
tienes ni idea de cómo me ha mirado, sus ojos reflejaban el odio más absoluto.
-Puede
mostrar esa cara y en el fondo estar perdidamente enamorada de ti.
-Puede
pero no lo creo, Liz es muy sincera con los sentimientos.
-Entonces
sólo te queda averiguarlo.
-¿Cómo?
-Debes
ir dónde ella vaya sin parecer una loca posesiva y esquizofrénica de esas,
simplemente actuar con normalidad para que ella no sospeche.
-Mmmm,
buena idea.
* * *
#Narra Elizabeth
No
sé por qué le dije a Rox que no quería de momento tener una relación con ella
ya que era lo que más deseaba y después de eso la noto más diferente, más…
Distante y es normal, tuvimos sexo y para ella no sólo fue eso sino que
significó algo más así que la demostraré que la amo poco a poco.
-Rox,
¿puedes venir?
-Sí
ya voy.
-Hoy
te voy a llevar a un lugar único.
-Medio
sonriendo, ¿en serio?
-Sí,
así que vamos al coche.
Nos
metimos en el coche y en la radio se empezó a escuchar la canción I Don’t Wanna
Love Her.
-¿Te
gusta esa canción?
-Sí,
me recuerda a alguien.
-¿A
quién te recuerda?
-Pues…
A una chica.
Mi
cuerpo se estremeció ya que sabía por dónde iba pero no quería seguir
insistiendo.
-Bien,
llegamos.
-Liz
esto es precioso.
-Sí,
sí que lo es.
Estábamos
en un lugar escondido en el bosque dónde había un río cristalino, la arena era
fina, suave y estaba fría. Observé a Rox y estaba sorprendida justo la
expresión que quería provocar en ella.
-Venía
aquí de pequeña y cuando estaba triste siempre me animaba estar aquí.
-¿Nadie
más conoce este lugar?
-No,
sólo tú. Debes sentirte afortunada.
-La
verdad que sí.
-Ven,
la dije y nos sentamos.
Rox
se sentó a mi lado y recostó su cabeza en mi hombro, yo cogí su mano y empecé a
jugar con ella, luego entrelacé mis dedos con los de ella y una corriente
eléctrica invadió mi cuerpo, ahora mismo sólo estábamos ella y yo, nadie más
pero cómo le diría que estoy enamorada si le dije que no quería ninguna
relación en este momento.
#Capítulo 6
#Narra Rox
Liz
me llevó a un lugar único, era precioso me dijo que yo era la única persona que
sabía de su existencia y eso me hizo sentir especial a pesar del dolor que
seguía sintiendo por su rechazo.
-Vamos,
volvamos al hotel.
-Sí.
En
el camino al hotel no cruzamos ninguna palabra, miré a Liz y sentí como si
estuviera ocultando algo pero no quería presionarla para que me lo dijera así
que sólo me limité a quitar los pensamientos estúpidos que podía llegar a tener
de por qué estaba así.
Llegamos
y cuando entramos Ariana se había ido unos días con Golden su novio así que
sólo estábamos Liz y yo.
-¿Te
ha gustado dónde hemos ido?
-Sí
me ha encantado, no sabía que había lugares tan hermosos como ese.
-Si
quieres podemos llamarlo… “Forever and Always”.
-Me
parece bien.
De
repente le empezó a sonar el móvil.
-¿Sí?
-Liz,
hola.
-¿Victoria?
¿Cómo tienes mi número?
-Digamos
que yo nunca lo borré de mi lista de contactos.
-Pues
deberías.
-Me
lo pensaré, dijo con tono irónico. Bueno a lo que iba quería invitarte a ti y
a… Rox ¿puede ser? A una fiesta en la
playa.
-Estás
loca si crees que vamos a ir allí.
-Vamos
Liz aparta ya de tus pensamientos que estoy tramando algo, sólo quiero pedirte
perdón.
-¿No
crees que ya es un poco tarde? Me lo dejaste bien claro.
-No
sabía lo que decía, vamos seamos amigas.
-Estás
loca Victoria.
-Por
favor, créeme, qué pasa que a ti nunca te han dado una segunda oportunidad yo
creo que sí así que tú también deberías hacer mismo.
-Está
bien, a qué hora es la fiesta.
-A
las diez.
-Vale,
adiós.
-Adiós.
La
cara de Liz no era precisamente de buen humor pero me atreví a preguntar qué
había pasado.
-¿Estás
bien?
-No
lo sé, Victoria nos ha invitado a una fiesta en la playa a las diez mañana.
-¿A
mí también?
-Sí.
-¿Vamos
a ir?
-Le
he dicho que sí y ni siquiera sé por qué.
Me
acerqué a ella y la abracé. Mira vamos, estamos un rato y nos venimos.
-Me
parece bien.
Capítulo 7
#Narra Elizabeth
Lo
que menos quería ahora mismo era estar en una fiesta y menos con Victoria pero
bueno Rox estaba conmigo y lo que tenía claro era que no la iba a perder de
vista en toda la noche por lo que fuera a pasar.
-Hombre
Liz, se acercó Victoria a mí intentando abrazarme a lo que yo reaccioné
echándome hacia atrás.
-No
vuelvas a intentar abrazarme.
-Está
bien, ¿quieres una copa?
-No
ya estoy servida.
-Y
tu… Bueno ¿y Rox?
-Está
en el baño.
-Ah,
cuando salga podéis venir al agua están haciendo una guerra de colchonetas o
algo de eso.
-No
creo, estaremos un rato y nos iremos, tenemos planes más importantes.
Menos
mal que llegó Rox ya me estaba desquiciando.
-Rox,
qué sorpresa, dijo dándola un beso en la mejilla.
Me
sentó bastante mal y empecé a notar como el odio se disparaba por momentos y me
pregunté qué me pasaba, hacía tiempo que no sentía celos de nadie pero ahora,
ahora si alguien se acerca a Rox me descontrolo, necesito aclarar toda esta
guerra interna conmigo misma y necesito hacerlo ya.
-Victoria,
nos vamos. Cogí a Rox del brazo.
-Pero
si acabáis de llegar.
-Te
dije que teníamos planes.
-Me
estás haciendo daño Liz.
No
hice caso a las palabras de Rox, sólo me limité a alejarla lo más rápido que
podía de ese lugar y meternos cuanto antes en el coche.
-¡Liz!
-¡Qué!
-¿No
ves que me estás haciendo daño?
Miré
su brazo y estaba rojo.
-Lo…
Lo siento mucho Rox.
-Ya
claro. Se metió en el coche dando un severo portazo.
El
viaje se me hizo bastante largo ya que el silencio era bastante incómodo y era
lógico que Rox estaba enfadada conmigo. Oh dios Liz, habías hecho daño a la
persona que querías, qué estúpida eres.
Bajamos
del coche y subimos a la habitación.
-Rox…
-No
quiero hablar contigo Liz.
-Por
favor escúchame.
-Ahora
quieres que yo te escuche cuando tú casi me arrancas el brazo por no hacerlo.
-No,
no fue mi intención. Victoria me puso de los nervios y cuando se te acercó fue
peor.
-Y
me puedes explicar por qué.
-Porque…
Porque… (Vamos Liz dile lo que sientes por ella)
-Porque,
qué.
-Te
quiero Rox. (Las palabras se desvanecieron de mi boca y un temblor en todo el
cuerpo se propagó,
¿desde cuando me había vuelto tan cobarde?)
-Có…
Cómo has dicho.
-Que
te quiero, desde el primer día que te vi en esa firma de autógrafos. Tenía
miedo de lo que me estaba pasando porque nunca nadie me estaba cambiando como
lo estabas haciendo tú, fíjate que hasta me he puesto cursi y eso no es lo mío,
(reí de manera nerviosa). No soy buena con este tipo de cosas de sentimientos y
eso pero te pido perdón por lo que te hecho, créeme que jamás te haría daño.
-Me
gusta que seas un poco cursi la verdad, dijo mientras se acercaba poco a poco a
mí.
-Pues
a mí no me gusta nada, la sonreí mientras notaba sus labios muy cerca de los
míos.
Nos
fundimos en un beso lleno de necesidad y esa noche nos volvimos a entregar al
amor y a la pasión y
tenía claro que nadie me separaría de Rox. Si hiciera
falta escalaríamos montañas, cruzaríamos mares pero siempre juntas.
Capítulo 8
#Narra Rox
Me
levanté y eché mi mirada hacia la izquierda y vi a Liz dormir plácidamente, se
la veía hermosa. Luego vi que había una carta en la mesa y era para ella, no la
abrí sólo la dejé en su sitio. De repente recordé lo que pasó ayer y sólo pude
sonreír, era la novia de Elizabeth Gillies.
-Buenos
días Rox, me dijo Liz con los ojos medio cerrados.
-Buenos
días.
-¿Quieres
que te traiga café?
-Lo
que quiero es que te quedes aquí un ratito más.
-No
podemos además llegó esta carta para ti.
-¿Una
carta para mí?
-Sí,
se la entregué.
-Qué
raro.
-¿Qué
pone?
-Bueno,
que vaya al Hotel Brindam, habitación 27.
-Uuuuy,
no me gusta nada eso, la dije.
-Ni
a mí pero voy a averiguar para qué quiere que vaya allí.
-No
Liz, no vas a ningún sitio.
-Rox,
voy a ir, no va a pasar nada.
-Haz
lo que quieras.
-¿No
te habrás enfadado?
-Liz,
te envían una carta que no la firma nadie enviándote a un hotel y me dices que
vas a ir si quieres doy palmas con los pies.
-No
saques las cosas de quicio ¿vale? Iré y punto.
-Bien.
Se
acercó a mí pero me resistí un poco.
-Rox,
Rox mírame, no va a pasar nada, en serio, sólo iré echaré un vistazo y si no
hay nadie me vendré.
-De
acuerdo pero ten cuidado.
-Lo
tendré. (La di un corto beso en los labios)
Capítulo 9
#Narra Elizabeth
Necesitaba
averiguar quién me envió esa carta y para qué quería que fuera al hotel Brindam
así que cogí un taxi que me llevó hasta el hotel.
Llegué
y le dije a la recepcionista dónde estaba la habitación nº 27 me señaló el
camino y yo lo seguí, subí por el ascensor, anduve un par de puertas hasta
llegar a la 27 y para mi sorpresa estaba abierta. Me acerqué despacio y empujé
levemente la puerta, luego encendí la luz y vi que no había nadie.
-¿Hola?
De
repente la puerta se cerró a mis espaldas y una chica con una lencería bastante
provocativa salió de detrás de ella.
-Sabía
que vendrías.
-¡Victoria!
Retrocedí unos pasos hasta que me tropecé con algo que había en el suelo y me
caí en la cama.
-Mmmm
me encanta tenerte de esa postura.
Se
acercó a mí, yo la empujé y calló al suelo, corrí hacia la puerta pero no tenía
la tarjeta.
-Jajajaaja
es inútil que intentes huir.
Me
acorraló contra la pared y puso un pañuelo en mi cara lo que hizo que comenzara
a marearme, me di cuenta que me había drogado entonces intenté poner
resistencia pero era inútil estaba a su total merced, luego caí en un sueño
profundo.
Capítulo 11
#Narra Rox
Llamé
como unas veinte veces a Liz pero no me contestaba el móvil, entonces me empecé
a poner nerviosa hasta que decidí ir al hotel Brindam para ver qué estaba
ocurriendo. Empecé a imaginar cosas y las aparté de mi cabeza todo lo rápido
posible.
#Narra Elizabeth
Abrí
los ojos y me toqué la cabeza ya que dolía, busqué a Rox pero no estaba. Me
encontraba en una habitación totalmente distinta a la del hotel. Empecé a
recordar cosas y levanté las sábanas, ¿qué puñetas habías hecho Liz? Me levanté
de la cama aún un poco mareada y vi una nota que ponía: “Gran noche la de ayer Liz. Victoria” No podía estar pasando esto,
no, yo no sería capaz de engañar a Rox, no. Cogí mis cosas y empecé a vestirme.
De
repente la puerta se abrió, oh no, era Rox.
-¿Liz?
Qué coño ha pasado, dijo alzando la voz.
-Rox,
puedo explicarlo, te juro que yo no…
-¡Qué
tú qué! Te has acostado con ella y me estás diciendo que no es lo que parece.
-Por
favor deja que te lo explique, ella me drogó.
-Se
acabó, pensaba que no volvería a pasar por lo mismo otra vez que contigo había
encontrado lo que me faltaba pero ya veo que no.
Me
acerqué a ella, no podía verla llorar.
-No,
yo… No me salían las palabras.
-Me
voy Liz, esto ha terminado.
Se
dio media vuelta sin que yo pudiera hacer nada y me quedé sentada en la cama.
Empecé a notar mis mejillas mojadas, era una sensación que hacía tiempo no
experimentaba ya que yo no era de llorar pero estaba destrozada, había perdido
a Rox, había perdido una parte de mí.
Capítulo 12
#Narra Rox
No
me creo que haya podido hacerme esto. Ya la advertí que no fuera pero no me
hizo caso, ahora me había engañado, se había acostado con Victoria y yo sólo
quería irme cuanto antes de allí, no quería verla, ni hablarla. La rabia me
invadió por completo y sabía que ya no volvería a ser la misma.
#Narra Elizabeth
Iba
a llegar hasta el fondo de esto, Victoria iba a pagar por todo esto. Marqué su
número y sólo esperé a que contestara.
-Liz,
buenos días.
-Te
juro que te voy a matar.
-Uy,
te has levantado de mal humor.
-Por
tu culpa he perdido a Rox.
-Si
te quedas más tranquila ayer no hicimos nada, sólo te quité la ropa. No quería
aprovecharme de ti,
además no disfrutaría.
-¿Cómo?
-Chao
Liz.
-Te…
Colgó
y lo único que pude hacer fue salir corriendo y buscar a Rox, espero que no sea
demasiado tarde.
Llegué
al hotel y subí a la habitación, entré y vi que las cosas de Rox no estaban mi
mundo se derrumbó, fui al salón y vi una nota. “Elizabeth, no sé si podré perdonarte algún día quiero que sepas que tú
para mí eras un mundo y que puede que tuvieras razón cuando me dijiste que no
estabas preparada para una relación, a lo mejor yo te forcé para ello y por eso
te pido perdón pero no entiendo por qué tuviste que hacer eso, por qué tuviste
que hacerme tanto daño y me pregunto ¿me lo merecía? Sólo tú tienes la
respuesta y los motivos, siento que ya no pinto nada en tu vida y no sé si
alguna vez pinté algo. A pesar de todo esto no te guardo rencor, sé feliz yo
dudo mucho que yo lo vuelva a ser porque como te amé a ti nunca volveré a amar
a nadie más.”
Rox
Leí
la nota de Rox y me derrumbé no sabía qué hacer, la había hecho daño y ahora no
solo nunca podrá perdonarme sino que yo tampoco podré perdonarme a mí misma.
Estoy perdida, rota en mil pedazos y me
pregunto una y otro vez ¿qué hago?
Capítulo 13
#Narra Rox
Ya
habían pasado 6 meses desde que Liz y yo habíamos roto. Yo había vuelto a
España y mi vida comenzaba a volver a la normalidad, todavía no podía evitar
que se me cayera una lágrima al recordarla pero ya no dolía tanto. Incluso
había conocido a una chica muy maja, atenta y sensible. Se llamaba Yuly, no
estábamos saliendo ya que de momento no quería volver a una relación pero sí tonteábamos.
-Rox,
ve a sacar la basura anda.
-Wendy
hoy te toca a ti.
-Ya
pero es que tengo que hacer trabajos.
-Está
bien.
Me
dirigí a la cocina, cogí la basura y salí a la calle. Cuando iba andando me
paré y miré hacia atrás tenía la sensación de que alguien me estaba siguiendo
pero pensé que eran paranoias mías así que seguí andando.
-Rox…
Escuché
una voz y me giré de inmediato, estaba asustada.
-¿Quién
hay ahí?
Una
chica con pelo largo negro, botas, leggins y blusa me miraba. Me recordó mucho
a… ¿Liz?
-¿Liz?
¿Eres tú?
-Sí.
No
podía ser, estaba volviéndome loca, Elizabeth vivía en Los Ángeles y yo aquí.
-No,
tú no eres Elizabeth, estoy paranoica.
-No,
no lo estás. ¿Te acuerdas de “Forever and Always”?
Al
decir esas palabras mi cuerpo empezó a temblar porque sólo ella y yo conocíamos
la existencia de ese lugar.
-¿Qué
haces aquí?
-No
podía más, necesitaba verte, por favor tengo que hablar contigo.
-No
tenemos nada de qué hablar Liz.
-Sí
claro que tenemos que hablar.
Se
fue acercando a mí y yo fui retrocediendo.
-No
me toques, te lo pido por favor.
-Rox,
no… No puedo con tu ausencia.
-Haberlo
pensado antes, ya no hay lágrimas que derramar ni sentimientos que sentir.
Al
decir esto vi a Yuly acercarse a mí.
-Rox,
me besó en la mejilla.
-Yuly.
-¿Es
tu novia?
Preguntó
con la voz desencajada.
-Sí
lo es. (Mentí)
Entonces
no pinto nada aquí.
-No
la verdad que no.
Elizabeth
se dio media vuelta y pude saber que estaba llorando. Algo dentro de mí me dijo
que corriera hacia ella y la abrazara pero me resistí aunque lo que sentía por
Liz era mucho más grande así que hice caso a mis impulsos y corrí hacia ella.
-¡Liz!
¡Liz! Grité.
Elizabeth
se giró.
-No
hace falta que me digas nada ya lo sé todo, me lo merezco, es lo que tengo por
no saber mantener lo que más quería.
-Espera,
cogí su brazo.
Me
miró y un leve brillo en sus ojos se posó.
-Quiero
que hablemos.
-¿Y
tu novia?
-Reí,
no es mi novia, sólo es una amiga.
Nos
dirigimos a un banco y nos sentamos, esperé a que Liz comenzara a hablar.
-Rox,
cuando fui al hotel Brindam y llegué a la habitación nº 27 no había nadie,
entré y Victoria estaba detrás de la puerta, yo puse toda la resistencia que
pude hasta que sacó un pañuelo y me drogó, luego desperté. La llamé y me dijo
que no hicimos nada simplemente me desnudó para que tú creyeras que sí pasó
algo.
Durante
todo el relato de Liz la estuve mirando a los ojos y me di cuenta que no me
mentía, estaba siendo sincera, me había comportado como una estúpida y había
creado un sufrimiento en ella que jamás pensé.
-Sé
que es difícil de creer…
-Sshh
puse mi dedo índice en sus labios. Te creo.
-¿Cómo?
-Te
creo Liz, cómo no hacerlo después de que has venido hasta aquí, después de que
he encontrado toda la verdad en tus ojos.
-Entonces,
por qué no me dejaste explicártelo antes.
-Estaba
demasiado enfadada, pensaba que otra vez me había vuelto a pasar lo mismo y más
con la persona que me completaba.
Nos
miramos y poco a poco nos besamos, por fin volvía a sentir esos labios, ese
sabor, ese olor de Liz que me volvía loca y supe que nuestra relación se
consolidaría y que no nos podrían separar.
-Te
quiero, no sabes cuánto echaba de menos esto, me dijo Liz con voz agitada.
-Yo
también.
Separándose
de mí.
-Y,
¿qué tal si vamos a “Forever and Always”?
-¿Ahora?
-Ahora.
Esa
noche el cielo fue testigo de una noche llena de pasión, una noche dónde
nuestros cuerpos se convirtieron en uno solo, dónde el sonido de nuestra
respiración entrecortada era lo único que escuchábamos y dónde la lujuria y el
deseo purificaron y unieron nuestras almas para siempre.
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